TERAPIA OCUPACIONAL

TERAPIA OCUPACIONAL EN LAS DEMENCIAS

INTRODUCCIÓN

A través de “lo que hacemos”, del conjunto de ocupaciones/ actividades que una persona decide realizar a lo largo de su vida (trabajo profesional, rutinas diarias como el aseo, vestido, alimentación, actividades de ocio: ir la cine, al teatro, al club, practicar deportes…) conseguimos adaptarnos progresivamente y dominar el entorno en el que estamos inmersos.

De esta forma damos respuesta a nuestras necesidades vitales y además expresamos nuestros intereses, valores y creencias, conformando nuestra identidad personal / social.

La implicación del ser humano en Actividades de la Vida Diaria de una forma equilibrada, contribuye al desarrollo y mantenimiento de sus estructuras físicas, psicológicas, afectivas y sociales ( por ejemplo, al participar en las actividades de un centro de mayores, la persona pone en marcha tanto capacidades motoras para llegar a éste, como la interacción comunicativa social con el resto de usuarios, las capacidad volitiva para elegir la actividad en la que desea participar y las capacidades cognitivas necesarias para realizarlas, obteniendo con ello satisfacciones personales).

En el caso de las personas que padecen demencia las alteración de estructuras cognitivas (memoria, atención, planificación, orientación, comunicación, motivación) y afectivas acaban influyendo en el resto de estructuras y dificultando la realización de la mayoría de las ocupaciones que venían desempeñando durante toda su vida. Comienza entonces esa disfunción ocupacional que les impide adaptarse, responder a las demandas del día a día, ser independientes.

La intervención desde terapia ocupacional se basará en una continua modificación y adaptación de las actividades de la vida diaria y de los entornos físicos y sociales en los que se desempeñan estas tareas.

Este proceso de intervención comienza con una valoración al familiar (posteriormente al paciente) que recopilará la historia ocupacional del paciente, los niveles funcionales, cognitivo, sociales, afectivos previos y actuales y los factores ambientales que le rodean. Con los datos que la valoración nos aporta se comenzará con el plan de tratamiento y posteriormente revisión óreevaluación de los resultados.

VALORACIÓN OCUPACIONAL EN DEMENCIA

Desde el enfoque ocupacional, la valoración del paciente con demencia ha de centrarse en detectar las áreas ocupacionales conservadas, las deficitarias y la capacidad del paciente para suplir estos déficits y adaptarse al entorno.

Se trata de establecer la conexión entre la alteración de los componentes ocupacionales y el deterioro en la ejecución de las actividades cotidianas que la persona venía realizando para el desempeño de sus roles y hábitos.

  • Las áreas ocupacionales son los distintos tipos de ocupaciones: autocuidados, productivas (instrumentales y laborales) y actividades de ocio y tiempo libre.

  • Los componentes ocupacionales son las capacidades necesarias para realizar una ocupación: sensoriales, perceptivas, motoras, neuromusculares, cognitivas y psicosociales.

  • Los contextos ocupacionales son los distintos ambientes en los que tiene lugar la ocupación (domicilio, centro de día, etc.).

El principal método de valoración en terapia ocupacional es la observación directa de la realización de las actividades a evaluar, en el entorno en que habitualmente permanece más tiempo y se desenvuelve.

Los instrumentos de valoración específicos de terapia ocupacional se basan en la observación de cómo el paciente inicia, mantiene y completa la tarea.

Esta información determinará si una actividad puede mantenerse realizando igual, si necesita ser modificada, simplificada o precisa la intervención del familiar/cuidador principal.TERAPIA OCUPACIONAL

INTERVENCIÓN OCUPACIONAL EN LAS DEMENCIAS

El propósito de una intervención integral, en la que participan los diversos profesionales relacionados con la salud, es el de mejorar la calidad de vida del paciente y de la familia.

Desde Terapia Ocupacional se contribuye a este objetivo intentando maximizar la funcionalidad del paciente y minimizar el esfuerzo del cuidador en cada uno de los estadios de la enfermedad.


El
abordaje ocupacional ofrece al paciente y a la familia técnicas de adaptación-compensación a través de la simplificación de tareas y la modificación del entorno según el grado de deterioro.

Es fundamental apoyar el nivel de ocupación del paciente de acuerdo con los problemas que aparecen en cada fase. Mantener el funcionamiento ocupacional es la mejor arma contra al inactividad, sedentarismo, sentimientos de inutilidad, aparición de conductas problemáticas (vagabundeo, gritos, delirios…) desesperanza y depresión. Continuar realizando actividades en la medida que sea posible mantener la seguridad, contribuye a la orientación, establecimiento de rutinas, disminución de conductas disruptivas, fomentar el sentimiento de utilidad y conservar la identidad personal.

La intervención ocupacional se dirigirá a mantener el máximo tiempo posible las diferentes áreas ocupacionales mediante técnicas que se adaptarán a la evolución de la enfermedad.

Estas técnicas son diversas y se complementan entre sí, siendo utilizadas por el Terapeuta Ocupacional para abordar los déficits funcionales y hacer terapéutica la ocupación/actividad empleada.

Se enumeran a continuación algunas de las actividades que se llevan a cabo en la unidad:

  • Facilitación, reentrenamiento y/ ó adaptación en las Actividades de la Vida Diaria llevadas a cabo en la unidad

  • Taller de habilidades sensoriomotrices (Método Montessori)

  • Taller de manualidades

  • Taller de habilidades Cognitivas

  • Psicomotricidad

  • Musicoterapia

  • Taller de la Mano / Hombro

  • Ocio y Tiempo Libre

  • Reminiscencia

  • Orientación a la realidad durante la estancia en la unidad

  • Técnicas de Validación

Laura Liñán Jiménez

Terapeuta Ocupacional

UED Nieves Barranco

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